Me explico, aquí pasa como en otros tantos sitios: cuando está cerrado es un simple corralón con tosquísimos muebles de madera vieja, techado de chamizo viejo y sin ningún atractico, pero de noche y sabiamente iluminado pasa a tener su encanto.
Concurrencia variopinta pero seleccionada por los precios relativamente altos para esta zona.
Frente a una pintoresca borracheria (taller de de neumáticos) podreis ver mientras cenais el paso incesante de la abigarrada multitud nativa.
2 redondos de vacuno con abundantes aditamentos (arroz, zanahorias, lombarda, lechuga, tomate, 1 cerveza de 650 cc, 24.50 R$.